• HDTV en la Web
23/02/07
Para ver alta definición YA
Seamos francos: la mayoría de nosotros no ha visto televisión en alta definición, sencillamente porque no está disponible donde vivimos. Los HD-DVD y Blu-Ray tampoco son fáciles de conseguir todavía (y los reproductores tienen todavía precios para élites).
Pues bien, hay una manera de poder al menos «tomarle el gusto» a la alta definición, mediante programas que se distribuyen por la Web.



En primer lugar, veamos qué ofrece Microsoft. Esta empresa mantiene una sección promocional de Windows Media con clips de video en alta definición, para ver con su códec VMV. Los clips son breves, de unos dos minutos, y muestran paisajes espectaculares y deportes de riesgo. Por razones de copyright, para ver algunos de ellos es necesario permanecer conectado a Internet.
Mariposa HD

Para quienes quieren más, y para ver bellos paisajes y chicas bonitas en el primer show independiente en HD por Internet, conviene conectarse a Mariposa HD. Esta es una producción independiente, filmada en Argentina y Uruguay por un equipo de jóvenes estadounidenses y un argentino.
Según dicen en su sitio Web, «mariposaHD es sobre cuatro tipos, Mike, Jeff y Dominic que se cansaron de sus vidas convencionales en los Estados Unidos, y se mudaron a Argentina [donde se asociaron al presentador argentino Tamir] para realizar un programa destinado a aprovechar las nuevas tecnologías de producción y distribución de vídeo.» Los episodios tocan los temas recurrentes de la belleza, el estilo, la tecnología y la aventura.

Los capítulos no tienen, estrictamente, «argumento» ni relato, pero pueden disfrutarse, al menos para ver lindas chicas, paisajes de mar y sierra, y tener una «preview» de cómo será la televisión en alta definición, cuando realmente llegue a estas tierras.
Los programas se distribuyen mediante BitTorrent, por lo que es necesario utilizar algún programa de ese tipo para descargar los archivos. Los autores solicitan que, una vez descargados, el usuario permanezca conectado (al menos por un tiempo) a la red, para ayudar a distribuirlos. Cada programa de unos 30 minutos tiene alrededor de 1 GB en 720p. Recomendamos en todos los casos descargar la versión de 720 líneas, salvo que se tenga un ordenador muy potente y pantalla de 1900 píxeles horizontales.
No hace falta tener Windows XP o Vista. Hemos podido reproducirlo perfectamente en un equipo con Windows 2000 y el Reproductor de Windows Media 9. El programa también puede verse sin problemas con el excelente reproductor universal Videolan.
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Más información sobre la televisión de alta definición en este sitio: Compatibilidad entre TDT Y HDTV
Televisores de alta definición
• Programas para comprimir vídeo
12/02/07
Un recorrido personal
Hector D. Calabia
En estos días he estado experimentando con los programas para comprimir archivos de DVD y programas de televisión para guardarlos en disco. Estos programas existen hace mucho tiempo, y hasta han producido una llamada «revolución del DivX», porque se considera que este códec es el más adecuado para crear archivos pequeños y de relativamente alta calidad visual. Personalmente no los había usado hasta ahora porque confiaba en mi vieja grabadora de VHS, y no sentía la necesidad de comprimir archivos de la televisión.
Pero desde hace un tiempo tengo una tarjeta sintonizadora de televisión digital terrestre (TDT), conectada también para capturar imágenes de mi receptor de Digital+, y eso cambia las cosas. En realidad, las transmisiones de la TDT vienen ya comprimidas, con la norma DVB, que usa el códec MPEG 2. Este protocolo de compresión produce una excelente calidad de imagen, pero «gasta» unos 4 GB por hora cuando se toma directamente la emisión de la TDT. O sea que si uno graba una película de dos horas, por ejemplo, deberá utilizar dos DVD normales. Los DVD grabables de doble capa no se han popularizado; y si bien los precios de los DVD normales han bajado mucho, ocupar tantos parece un poco de desperdicio, y también es una molestia tener que cambiar el DVD a cada hora. Además, se duplica el espacio que ocupan los DVD grabados. Por otra parte, si uno guarda los programas en un disco duro (¡no es la solución más segura a largo plazo!) el espacio libre también se reducirá mucho.
Confieso que estoy poco familiarizado con los programas de compresión de vídeo. En general, los adolescentes saben mucho más de estas cosas, ya que suelen cargar y descargar películas y programas de Internet; y saben prepararlos para este fin. (¡Quizás fuera mejor que este artículo lo escribiera un adolescente!) De todos modos, hice una investigación de los programas de compresión disponibles.
Como este artículo está escrito para quienes se inician en el asunto, doy algunas nociones básicas:
Datos básicos
El vídeo «normal» es una sucesión de 25 cuadros por segundo (en el sistema PAL que se utiliza en Europa, al que nos referiremos en este artículo). Cada uno de estos cuadros (similares a los «fotogramas» de una película cinematográfica) está a su vez dividido en dos campos sucesivos, uno con las líneas impares y otro con las líneas pares del cuadro. Los dos campos forman cada cuadro completo, en el sistema que se llama de barrido entrelazado. A su vez, cada cuadro tiene 578 líneas visibles verticales. Tradicionalmente, todas estas son señales analógicas, que formaban la televisión normal.
Para transmitirlas por la TDT, estas señales se muestrean y se convierten a un formato digital. Sin comprimir, este formato ocupa mucho «espacio informático». Según como se haga el muestreo, puede ir de 75 a unos 150 GB por hora. Es por esta razón que prácticamente todo el vídeo se guarda y se transmite comprimido. La compresión utilizando el protocolo MPEG 2 toma un flujo de vídeo de 210 mbps (megabits por segundo) y lo reduce a solo unos 8 mbps, sin pérdida aparente de calidad. Es este flujo (o uno algo más comprimido) el que se emite por la TDT y también por los canales satelitales. Requiere, como dije más arriba, unos 4 GB de espacio (un DVD normal) por hora para almacenarlo.
Los codecs
Los códecs (COmpressor-DECompressor, en inglés) son pequeños programas dedicados a comprimir y descomprimir el vídeo. (También los hay para el audio, el más conocido es el famoso MP3). La compresión de los DVD, de la TDT y de la televisión satelital se realiza, como hemos dicho, mediante el protocolo MPEG-2.
Sin embargo, cuando se quiere ahorrar más espacio hay que buscar algo más eficiente. Y aquí viene el llamado DivX. Con él se puede guardar una película de dos horas en menos de 1 GB. El DivX es, en realidad, la expresión más conocida del protocolo MPEG-4, Parte 2. (También existe el MPEG-4 Parte 10, llamado también H.264, que es una norma muy avanzada y de todavía mayor eficiencia y calidad, pero que no trataremos aquí.)
Debido a que se trata de un protocolo estandarizado, hay varios códecs que lo implementan, tanto para grabar como para reproducir.
En mis experimentos probé con tres de ellos.
En primer lugar hay que decir que los códecs no pueden usar por sí mismos, sino dentro de una aplicación de vídeo específica. Esta va presentando al códec el archivo a comprimir, y se hace cargo de configurar el archivo de salida. Todos los programas de vídeo «de alto nivel» dan acceso a los códecs instalados en el ordenador; pero también hay otros programas más sencillos que permiten usarlos. Algunos de ellos son Quick Time, Real Media, Nero Digital, y MPEG Streamclip y Dr. DivX. Estos programas permiten tomar una película grabada de la televisión (en MPEG-2) o de un DVD (en formato VOB, también codificada en MPEG-2), y «pasarla» a MPEG-4, ahorrando bastante espacio en el proceso.
3ivx

Mis primeras pruebas fueron con los códecs de la empresa australiana 3ivx. Se llaman 3ivx D4 4.5 Como los códecs no funcionan por sí solos, utilicé el software MPEG Streamclip de la empresa italiana Squared 5. El software es gratuito para uso personal, y bastante práctico; aunque a mi parecer todavía le falta algo de madurez. En su correlación con el códec, advertí que es casi imposible lograr (en mi sistema) que se respeten todos los parámetros configurados (de tasa de bits, y calidad general, en particular). Realicé muchos intentos, pero —aunque la calidad general era aceptable— no existía una buena integración del software con el códec (aunque lo reconoció inmediatamente), por lo que resultaba imposible de ajustar finamente a mis necesidades.
No obstante, sigo usando MPEG Streamclip para otras funciones, como quitar comerciales de vídeos grabados antes de recomprimirlos, porque es preciso y rápido, y no sufre del límite de 2 o 4 GB de otros editores.
Xvid
Luego intenté con el conocido Xvid, que es un códec de software libre, con una excelente reputación de calidad. No obstante, su sitio web no ofrece códecs listos para descargar, sino solamente herramientas para compilar (por problemas de patentes), ni tampoco muchas instrucciones sobre cómo utilizar el códec. Finalmente encontré el «Community Pack», que descargué e instalé... pero ninguna de mis aplicaciones se dio por enterada.
Investigando más, descubrí que una buena herramienta para comprimir con Xvid es Gordian Knot. En realidad, esta es una compilación de programas, que colaboran entre sí para lograr finalmente los archivos comprimidos en Xvid o Dvix, en formato .avi u otro. Aun más rápido y más fácil de usar que este es Auto Gordian Knot, que permite realizar excelentes «pases» con unos pocos pulsos de ratón.
Estas herramientas permiten usar el códec de software libre Xvid o el «cerrado» DivX, a elección. De acuerdo a analistas independientes y (limitadamente) a mi propia experiencia, Xvid da una mejor calidad de vídeo a una tasa de bits similar.
Hay manuales e instrucciones en castellano en Mundo Divx. También hay un manual «personal» de «Sandor» en Frikia.com
DivX
Finalmente, fui a donde comenzó la revolución del MPEG-4, al sitio de DivX Inc., que creó el códec a fines de la década de 1990. Allí se ofrecen dos versiones: una gratuita, y la completa por solo 19,99 dólares (unos 15 euros), que puede probarse por 15 días. El paquete trae todo lo necesario para convertir vídeos y DVD (no protegidos) al formato DivX:
- El códec
- Un reproductor
- Un conversor
- Un conversor para MPEG-2/DVD.
Realmente, está pensado para utilizarse por principiantes. Tras instalar el paquete de software, aparece en el escritorio un icono llamado «DivX Converter». Cuando uno hace clic sobre él, se abre una ventanita, donde se elige el nivel de calidad deseado. En orden descendente (de calidad y de tamaño de archivo): (Alta Definición (High Def), Cine en Casa (Home Theater), Ordenador de mano (Handheld), y «Portable». Sencillamente, uno escoge la calidad que desea, y arrastra y deja caer en la ventana el archivo que desea convertir. Al cabo de un tiempo (bastante largo, la recodificación lleva al menos tres veces el tiempo del vídeo), muestra el vídeo ya convertido a MPEG-4. Y eso es todo.

La calidad «Alta Definición» solo pueden usarla quienes tienen equipos reproductores que admiten esa resolución (o sea, no funciona con la mayoría de los equipos de DVD y discos duros audiovisuales). La calidad siguiente, «Home Theater», es la apropiada para ver en el televisor de la casa, y en la mayoría de los ordenadores, y para pasarla en reproductores de DVD compatibles con DivX o MPEG-4. Las categorías que siguen producen archivos más pequeños, aptos para enviar por Internet o para dispositivos portátiles.
Personalmente, la calidad «Home Theater» me resultó adecuada, pero algo «escasa». Según las escenas, puede verse algo de ruido y pixelación. La tasa de bits de esta configuración es de unos 1000 kbits por segundo. Como me interesa una calidad algo mayor (en lo posible, indistinguible del original), empecé a utilizar el software llamado Dr. DivX, versión 1.06. Este excelente programa permite controlar todos los aspectos de la recodificación de los vídeos (si uno quiere, porque también es muy sencillo de usar y sugiere automáticamente la configuración óptima).

Para la mayoría de los programas una calidad de 1800 kbps (kilobits por segundo) es más que suficiente. En algunos casos, puede ser necesario subir hasta 2000 o 2400 kbps. Uno de los programas más difíciles de comprimir que he encontrado es un documental submarino, en que todo son tonalidades de azul. Aunque parece fácil, los compresores lo pasan mal con escenas así, y solamente logré resultados plenamente satisfactorios con una tasa de bits de unos 2600 kbps.
Esta versión de Dr. DivX ya no está a la venta, y ha sido reemplazada por una versión de software libre, llamada Dr. DivX 2.00, que cuenta con el apoyo de DivX Inc. No obstante, en mi sistema, esta versión se congelaba a los pocos minutos de comenzar a codificar; lo que no ocurría con la versión anterior. Según he leído, esto también les ocurre a algunos otros usuarios. Puede ser que la versión 2.00 no esté lista aún para el estreno.
En todos los casos, el proceso de codificación lleva mucho tiempo. Es común que lleve entre el doble y el cuádruple del tiempo de la película (es decir, para una película de 2 horas, entre 4 y 8 horas, con un procesador de rapidez media para 2006). También se ocupa mucho espacio en disco: todo lo necesario para los archivos originales, algunos ficheros de trabajo intermedios, y el archivo final.
En resumen, sea uno principiante o usuario bastante avanzado, DivX ofrece herramientas que son sencillas de usar, funcionan muy bien, y ofrecen un alto nivel de integración. Las sugerencias predeterminadas buscan un equilibrio entre calidad visual y tamaño del archivo, que la mayoría de los espectadores encontrará satisfactoria.
Hay mucha información e instrucciones de uso en castellano sobre este grupo de programas en MundoDivX y en Divxland. En este último sitio hay una práctica calculadora de tasa de bits para obtener archivos del tamaño deseado, llamada BitCalc.
• Alternativas para la copia de DVD
08/02/07
Superación de las protecciones anticopia
La copia privada de materiales protegidos por el derecho de autor está reconocida en el derecho internacional, y existe legislación específica al respecto en muchos países. No obstante, el ejercicio de este derecho se ve obstaculizado por las protecciones que los productores de CD y DVD ponen a sus productos.
Durante varios años, los productores de DVD comerciales confiaron en el sistema CSS, para la protección anticopia. No obstante, esta protección impedía reproducir los DVD en ordenadores con Linux u otros sistemas operativos que no contasen con los descodificadores apropiados.
Fue por esto que el noruego Jon Johansen escribió el ya famoso programa llamado DeCSS para «romper» la protección. Este «hack» se aplicó en numerosos programas para realizar copias de seguridad de DVD, legales o ilegales. Forma parte de conocidos programas como CloneDVD, Super DVD Copy y otros.
No obstante, en los últimos dos o tres años, los productores de DVD comerciales han comenzado a aplicar otras medidas de seguridad (muchas de ellas inspiradas en las que se aplican a los CD de juegos y programas), que dificultan la copia. Los sistemas suelen ser una combinación de varias triquiñuelas, que se aplican a los DVD para confundir a los equipos de copiado:
- Sistemas de archivos «ilegales»
- Archivos falsos
- Sectores ilegales, con errores
- Sectores duplicados
La mayoría de los reproductores de sobremesa no son afectados por estas protecciones; aunque sí pueden afectar a algunos DVD de ordenador y, por supuesto, hacen fracasar las copias.
En este momento, lo mejor es combinar varios programas para superar todas las restricciones:
- RiptIt4Me
- FixVTS (suele ir incluido en el anterior)
- DVD Decrypter
- DVD Shrink
Hay que instalar todos los programas, y luego hacer clic sobre RipIt4Me, que efectúa ciertas comprobaciones previas en el disco, y va llamando progresivamente a los demás programas, a medida que son necesarios.
Hacia el final de la extracción, pregunta si se debe usar FixVTS. Este programa repara errores intencionales que suelen agregarse a los archivos VOB y en los índices de los DVD. Si el DVD copiado se puede abrir en DVD Shrink, es innecesario usar FixVTS. Si no puede abrirse, entonces FixVTS resolverá los problemas. (RipIt4Me mantiene ambas opciones, para que el usuario pueda probar.)
Para quienes prefieren otro programa a DVD Shrink, no hay problemas en usarlo en lugar de éste, en el paso final de la recompresión. Igualmente, puede ser necesario usar FixVTS antes, para reparar errores en la estructura de archivos.
(En España, donde tiene su origen esta página, la copia privada de CD y DVD es legal, y se paga un canon a este fin en la compra de DVD y CD vírgenes.)
• Protección de contenidos en Windows Vista
02/02/07
La respuesta de Microsoft
Hector D. Calabia
Como lo indicamos en nuestro artículo La «Protección de contenidos»: un terreno minado, se han presentado muchas críticas a la degradación del contenido visual que hace Windows Vista cuando se reproducen vídeos de alta definición por salidas no HDMI autorizadas. Es decir, cuando la salida es DVI, o el tradicional conector VGA, el euroconector, S-Video o vídeo por componentes. Estas medidas dificultan la copia del material de alta calidad, pero también imposibilitan o degradan verlo en numerosos equipos que carecen de conexiones HDMI.
En respuesta al documento del investigador australiano Peter Gutmann, que dio origen a la controversia, un portavoz de Microsoft publicó «respuestas» a los cuestionamientos. Según Dave Marsh, director del equipo de vídeo de Microsoft, muchos de los sistemas de protección de Vista son comunes en los reproductores de DVD de alta definición, incluida la capacidad de reducir la calidad del vídeo. No obstante, esa capacidad solo se activa «cuando lo solicitan los productores del material protegido que se está reproduciendo».
El experto afirma que los reproductores normales de DVD han estado aplicando el método anticopia Macrovision ACP en las salidas de televisión analógica, desde que sus inicios en la década de 1990, y esta protección ha estado siempre presente en Windows. Por otra parte, desde Windows ME existe la capacidad de restringir la salida de audio digital de ciertos tipos de contenido. Existe además un protocolo de protección que se aplica desde hace dos años a Windows XP y da a las aplicaciones la capacidad de detectar el tipo de salida, y permitir ciertas protecciones en las salidas de vídeo, como HDCP, CGMS-A y Macrovision ACP.
Las casas editoras de discos HD-DVD y Blu-ray pueden exigir que el vídeo se reproduzca en alta definición solamente si sale por una conexión que admita el sistema de protección HDCP, sea en un televisor o en un monitor de ordenador. El portavoz de Microsoft confirmó esto, pero indicó que la degradación solamente se aplicará al contenido de alta definición, no a todo el vídeo que reproduzca el ordenador, aunque lo haga simultáneamente.
La «degradación» es a 520 mil píxeles por cuadro (aproximadamente 960 × 540) que supera la resolución actual de los DVD. «Creemos que esto es una muy buena calidad para el usuario, incluso usando una pantalla de alta definición», dijo Marsh.
El ejecutivo de Microsoft negó que la protección de contenidos vaya a tener ningún impacto negativo en el funcionamiento general de los ordenadores, y dijo que «la revocación de controladores» (que dejarían de poder reproducir materiales de alta definición permanentemente) sería un «acontecimiento raro», y se procuraría distribuir anticipadamente controladores corregidos que no sufran el problema. Además, señaló que los juegos para PC no se verán afectados: «Las características de protección de Windows Vista fueron diseñadas para el contenido audiovisual comercial, y no típicamente no se utilizan en juegos. El autor de un juego debería solicitar específicamente estas características para que impactaran en el rendimiento del juego.»
Por su parte, Peter Gutmann respondió que si los consumidores han pagado miles de dólares por pantallas de alta calidad y alta resolución, y hallan que el contenido se ve degradado o no hay ninguna imagen, no estarán muy contentos. Según el experto, ya ha recibido informes que algunos discos HD-DVD no se reproducen en algunos PC. Indicó además que todo esto representa «una carga adicional innecesaria» para el procesador.
De todas formas, según Gutmann, el intento está destinado al fracaso. En una entrevista radial afirmó: «Hollywood tiene una larga lista de deseos en los que han estado insistiendo durante años. Pero la gente que ha analizado el aspecto técnico señala que lo que están tratando de hacer para cerrar el “agujero analógico” e impedir la copia es imposible. Bruce Schneier dijo una vez que intentar hacer que el contenido no sea copiable es como tratar de hacer que el agua no moje.»
• ¿LCD, Plasma o TRC?
24/01/07

A comprarme un televisor nuevo
Hector D. Calabia
Nuestro artículo sobre la duración de las pantallas planas despertó cierto interés, y Roberto, uno de los lectores, me pregunta:
Estuve leyendo los relacionados con la televisión (...) y quería preguntarte sobre cuál conviene (relación calidad-precio porque no quiero gastar una fortuna) porque no entiendo nada y la cosa ahora es bastante complicada (plasma, LCD y otras iniciales que no sé qué significan).
El momento realmente es favorable para comprar un televisor de pantalla plana, ya que los precios están bajando sostenidamente, y se espera que bajen más. Esto es importante: la relación calidad-precio es buena ahora, y apunta a serlo más en los próximos meses. Pero vamos a ver qué buscar, y qué evitar. (Mucho de lo que digamos aquí se aplica también a los monitores de ordenador, pero como estos tienen algunos aspectos especiales, vamos a tratarlos por separado en otro artículo.)
Tamaños y usos
Roberto da a entender que desea cambiar el televisor del salón, que es lo que todos nosotros entendemos cuando pensamos en «el televisor». Pero antes de ir a éste, pensemos en otros televisores de la casa. En este momento, los precios son óptimos para adquirir un televisor de tubo de rayos catódicos (TRC) —un «tele» tradicional— para otros ambientes de la casa.
Los precios van desde menos de 240 euros para un televisor de 28 pulgadas, con pantalla «semiplana». Hay ofertas muy buenas de algo más de 100 euros para tamaños menores; pero una cosa que me parece intolerable a esta altura es que muchas de esas pantallas tienen una curvatura notable, cuando desde hace ya décadas existe la tecnología para hacerlas planas o semiplanas (aun siendo de tubo). De todas formas, si la curvatura no le molesta, aquí hay grandes oportunidades.
Por el contrario, los precios siguen siendo algo caros para los televisores LCD de entre 15 y 20 pulgadas, que cuestan entre 300 y 600 euros, mientras que un monitor de ordenador se obtiene por mucho menos y generalmente el monitor tiene mayor calidad en la pantalla (aunque no puede usarse como televisor directamente). Esto indica que esos precios van a seguir bajando.
Televisores para el salón
Aquí las dos preguntas son: tamaño y tecnología.
En cuanto al tamaño, todo va en gustos; pero yo diría que la tendencia es que el televisor del salón sea una pantalla plana panorámica de entre 37 y 42 pulgadas. (Las «pulgadas» siempre son de la diagonal de la pantalla. 42 pulgadas es 1,1 metros.)
Dentro de estos tamaños, la tecnología predominante son las pantallas de cristal líquido (LCD). La buena noticia: cada día vienen mejores, y más baratas. Hay que prestar atención a que se vea bien desde todos los ángulos, ya que algunas pierden calidad al mirarse desde un costado. ¿Los precios? Van desde unos 800 euros en adelante, con una media de alrededor de 1500 euros. Por encima de los 1000 euros, la calidad de muchos equipos es similar, y se diferencian por la marca, la estética y algunos «extras».
Además de la marca —que en el caso de empresas como Sony y Philips se hace pagar— un factor que diferencia a los más caros es la calidad del procesamiento de vídeo. Veamos: el problema con los televisores LCD y de plasma es que su tecnología supera con mucho las normas de la televisión tradicional, que se crearon hace más de 50 años. En general, todos estos televisores son capaces de una calidad de imagen mucho mayor que lo que la televisión común les suministra. Entonces, para aprovechar mejor su calidad intrínseca, aplican un procesamiento que «eleva» las imágenes a parámetros más actuales. El problema es que este procesamiento, si es muy bueno, puede ser caro… y eso se paga (y se ve) en los televisores de mayor precio.
La otra tecnología que compite con el LCD, es el plasma, que es más antigua y consolidada para pantallas grandes. En estos momentos, es una opción en televisores de más de 40 pulgadas… o sea, pantallas realmente gigantes. La calidad visual suele ser algo superior a la del LCD (excepto los de definición estándar, véase más abajo), dado que no usan lámparas, sino que cada punto de la pantalla se enciende por sí mismo. He podido ver televisores de plasma de 50 y 52 pulgadas, y son realmente espectaculares… pero se necesita tener espacio y pasta, ya que están por encima de los 4000 euros.
La cuestión de la definición
Las imágenes de televisión están formadas por líneas de puntos luminosos. La cantidad de líneas y puntos está determinada por la norma de la televisión que, como dijimos, viene desde poco después del final de la segunda guerra mundial. En Europa son 625 líneas totales (576 líneas visibles), según el sistema PAL. Esto es lo que se llama «definición vertical». Muchos países americanos utilizan la norma estadounidense NTSC de 525 líneas (480 líneas visibles). Esto no tiene repercusión directa en Europa, salvo en el caso de algunas pantallas, como indicaremos más adelante.
También hay una definición «horizontal» (a lo largo de cada línea), que no es fija sino que varía según el material. En los DVD (la mejor calidad) son unas 540 líneas, las estaciones de TV unas 330 líneas, y los antiguos VHS ofrecían unas 240 líneas. La diferencia generalmente se ve como una mayor o menor «nitidez» de la imagen.
Todos los televisores tradicionales pueden mostrar la definición o resolución estándar de 576 líneas visibles, y nada más.
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La alta resolución
Pero ahora hay televisores de alta definición, aunque todavía (casi) no hay transmisiones de alta definición ni DVDs de alta definición.
Para hacerla corta, digamos que los televisores de alta definición tienen al menos 720 líneas de resolución vertical (la definición estándar es de 576 líneas, ¿recuerdan?), con una resolución horizontal de 1280 líneas. Todos los televisores con el logo «HD-ready» deben ofrecer —como mínimo— esta resolución.
Se están popularizando también los televisores que pueden mostrar el máximo de la alta definición. Se los conoce como «HD Full», «alta definición completa», o «HD 1080». Estos televisores llegan a ¡1080 líneas verticales por 1920 líneas horizontales! Compárese esto con las 576/330 líneas de la televisión normal.
En el gráfico puede verse la enorme diferencia en «espacio cubierto» (calidad) de cada modo.
Además, la alta definición tiene siempre formato «panorámico» (llamado 16:9), más parecido al del cine.
La HDTV y los televisores planos
Bien, casi todos los televisores planos llegan al menos a la resolución menor de la televisión de alta definición (1280×720). La excepción son algunas pantallas de plasma grandes, y algunas LCD baratas, que siguen ofreciendo la «resolución normal», muchas veces según el estándar americano (o sea, 480 líneas), inferior al de Europa. No conviene comprar estas pantallas, salvo en tamaños pequeños, como televisores auxiliares.
Como la tele se sigue emitiendo en definición normal (incluida la TDT ), estos nuevos televisores «convierten» internamente la resolución normal a alta resolución, y así lo muestran. ¿El resultado? En general, es bastante bueno, mejor que mirar la tele normal; aunque la calidad varía según la calidad del procesamiento digital del equipo, y su precio. Si mira con atención los televisores en una tienda, verá que algunos tienen una nitidez excepcional mientras que otros presentan una imagen más «suave», algo menos definida. En todo caso, hay que recordar que esta definición «convertida» es siempre inferior a la verdadera alta definición, que prometen los canales satelitales, el Blu-Ray y el HD-DVD.
Enchufes y conectores
Los modelos nuevos hacen un buen trabajo de ocultamiento, pero quien busca encuentra… y ahí están: conectores para todos los gustos, generalmente casi invisibles en cavidades en la parte posterior del equipo. Vamos a contar, de lo más tradicional a lo más moderno y elaborado:
- Conector de antena. (Conviene que sea para la TDT, porque la televisión analógica está en sus últimos años).
- Euroconectores. Generalmente dos o tres. Son excelentes para conectar los DVD normales, ya que la señal se transmite en RGB, con mayor calidad.
- Vídeo compuesto. Un conector RCA, que muchas veces se suprime, porque viene incluido en el euroconector.
- Audio estéreo. Dos o cuatro conectores RCA. También suelen suprimirse porque van incluidos en el euroconector.
- Salida de auriculares y/o de altavoces externos.
- Vídeo por componentes. Suelen ser tres conectores RCA, que transportan separadamente los colores.
- S-Video. Pequeño conector DIN redondo.
- HDMI. Uno o dos conectores digitales para completa compatibilidad con los nuevos equipos y DVDs de alta definición.
- Entrada DVI. Entrada digital para conectar al ordenador.
- Entrada VGA. Entrada analógica para conectar al ordenador.
- Ranura para tarjeta PCMCIA o equivalente.
Aunque parezca increíble, esta lista completa (salvo un ítem) está tomada de las especificaciones de un televisor de alta definición actualmente en el mercado. ¡Se podría montar una central telefónica con un televisor! (Es broma, claro, pero casi…)
De todos estos, yo diría que los euroconectores y el HDMI son indispensables para estar al día, y preparado para cambios futuros. Lo demás, es opcional.
Dentro de estas características, hay muy buenas ofertas en el mercado, una competencia feroz, y —como decíamos al principio— precios a la baja. Puede ser un muy buen momento para comprar o, aun mejor, si se espera un poquitín más.
• Pantallas: vida útil
18/01/07
¿Cuál es la vida útil de las pantallas planas?

Con la popularidad de las pantallas planas, y ahora que empiezan a poblar los salones de nuestras casas, hay quienes se preguntan cuánto pueden esperar que duren.
En realidad, la duración es variable; pero puede decirse que actualmente una pantalla LCD de buena calidad dura unas 60.000 horas, o sea, unos 14 años de servicio, estando encendida ¡12 horas por día! En comparación, un monitor o un televisor «de tubo» puede durar unas 30.000 horas, o sea unos 7 años de servicio también a 12 horas por día.
¿Se «agotan» las pantallas LCD? Sí, porque dentro tienen una o varias lámparas llamadas «de cátodo frío», que se parecen a tubos fluorescentes. Estas lámparas son muy durables, y gastan relativamente poco; pero no duran indefinidamente. Hacia el final de su vida útil van iluminando cada vez menos, hasta que finalmente no encenderán más.
Dicen quienes saben que cuanto más barata es la pantalla, menos durará la lámpara. Las pantallas «de marca» (sean televisores o monitores de ordenador) generalmente duran más, ya que están fabricadas con materiales más durables, y más probados.
Una forma de ampliar la duración de una pantalla LCD es no usarla al máximo contraste, que reduce la duración de las lámparas. Si es posible, conviene mirarla en una habitación relativamente poco iluminada para no tener que subir tanto el contraste y el brillo.
Los televisores de plasma solían tener una duración limitada (unos pocos años); pero los actuales han avanzado mucho en esto. No es posible tener datos precisos, ya que cada fabricante mide la duración con parámetros diferentes; pero hay un real avance que, según algunos fabricantes, también alcanza las 60.000 horas. Una forma de prolongar su duración es evitar usarlos al brillo máximo, y nunca dejar imágenes fijas durante mucho tiempo, ya que la imagen puede marcarse o «quemarse» permanentemente sobre la pantalla; aunque este es un problema que también se está solucionando.
Por supuesto, como en todos los dispositivos electrónicos, éstos pueden fallar por otros motivos: defectos de la fuente o de los componentes internos, que no sean la pantalla misma.
Comentarios [6]
• HDMI: Problemas
18/01/07
La «Protección de contenidos»: un terreno minado
Hector D. Calabia

Todo empezó con un artículo que publicó hace poco un especialista neocelandés. El artículo, en inglés, se titula aproximadamente: Un análisis de costes de la protección de contenido de Vista. La publicación ha tenido tal repercusión que el autor dice estar ahora «abrumado» por las respuestas y reacciones recibidas.
¿Y qué tiene de particular? Veamos, lo que Peter Gutmann, el especialista en cuestión, expone es que el próximo Windows Vista ha modificado ampliamente los elementos básicos del sistema operativo para ofrecer protección a los llamados «contenidos premium», particularmente el vídeo de alta definición. Esta protección, a la que califica de «excesiva», representa un coste considerable para el «rendimiento y estabilidad del sistema, la asistencia técnica, y costes de hardware y software». Esto afecta «no sólo a los usuarios de Vista, sino a todo el sector informático, dado que los efectos de las medidas de protección abarcan todo el hardware y el software que entre en contacto con Vista, incluso si no se utiliza directamente con este sistema operativo (por ejemplo, hardware en ordenadores Macintosh o en servidores Linux).
El punto es que —para conformar a los «grandes» de la industria cinematográfica— todos los equipos que puedan reproducir vídeo de alta definición deben cumplir una serie de exigencias muy estrictas para que no pueda «escaparse» (piratearse) ningún contenido. El nuevo Windows Vista parece haberse plegado completamente a estas exigencias, como deberán hacerlo todos los fabricantes de software, hardware y periféricos; incluidos algunos no estrictamente informáticos, como televisores y reproductores de vídeo.
La protección de los DVD
Como a esta altura todo el mundo sabe, la protección anticopia de los DVD —que en su momento se consideró “muy buena”— ha sido «crackeada»; y hoy cualquiera puede copiar DVDs usando su ordenador (bueno, no del todo, ya que desde hace un tiempo se vienen agregando otras medidas de protección, pero eso es ya otro asunto).
La industria cinematográfica, pensando siempre en las «pérdidas» por la piratería, ha decidido cerrar la mano esta vez, y no publicar películas en alta definición, que no estén muy bien protegidas. Para ello, se usa las protecciones llamadas AACS y HDCP. La primera es el anticopia incorporado a los nuevos discos Blu-ray y HD DVD, y el segundo es un protocolo para el «paso» de las señales por las distintos componentes del equipo. La idea es que en ningún momento la señal puede aparecer «en claro», sin codificar, ya que entonces sería más fácil piratearla.
El AACS (Advanced Access Content System) reemplaza al CSS, que se usa en los DVD y que ha sido superado. Es un sistema muy complejo, que utiliza lo más reciente de la tecnología, y con claves de protección criptográfica muchísimo más robustas que los del DVD común. Los DVD usan criptografía de 40 bits, mientras que los Blu-ray y HD DVD usan de 128 bits, que es mucho más fuerte, mucho más difícil de violar. Esto está en los nuevos discos.
El problema es que, una vez decodificada la señal en el reproductor de DVD, debe pasar al menos por un cable (o por un ordenador) y llegar al monitor o al televisor. Este paso debe realizarse a través de un conector HDMI (High Definition Multimedia Interface). Ahora bien, si el productor de la película lo exige, este paso también debe ser cifrado. Y se hace con una tecnología de Intel llamada HDCDP (High-bandwidth Digital Content Protection). Se trata de una técnica de cifrado algo menos robusta, de cuarenta bits.
Este parece ser el «punto débil» del asunto. Un «pirata» podría obtener un crack del HDCP, conectar una grabadora digital al cable HDMI, y grabar el contenido. Luego tendría que recomprimirlo y producir un DVD máster para duplicación. Algo nada fácil para el usuario doméstico, ya que cada minuto de televisión de alta definición sin comprimir ocupa unos 40 GB (gigabytes) de espacio en disco, y no hay ningún equipo informático doméstico o semiprofesional que pueda grabar tanto y tal velocidad.
Pero como sabemos que todo llega (¡quien podía decir hace diez años que hoy consideraríamos «mediano» un disco de 100 GB!)... los estudios han decidido curarse en salud y mantener encriptado todo el trayecto de la señal.
¿Y qué pasa con las salidas de vídeo por componentes y el euroconector, que también podrían ofrecer una señal de alta definición? Pues que si el productor no quiere, esta señal no saldrá por allí. El flujo de datos trae un bit especial que —si está activado— impide que estas salidas analógicas ofrezcan alta definición. Pueden ofrecer el contenido en definición normal o anularse por completo.

Una exigente «cadena de confianza»
No solo los protocolos AACS y HDCP impiden la copia y la salida de la señal de alta definición por las salidas analógicas, sino que también tienen la capacidad de negarse a pasar la señal digital a petición del productor del DVD o de la emisión televisiva.
Supongamos que tú conectas un televisor de alta definición a su reproductor de discos Blu-ray. Tendrás que hacerlo con un cable HDMI, porque las conexiones analógicas posiblemente no sirvan. Cuando pones un disco en el reproductor, éste comienza un proceso de inicialización en que se intercambian las claves AACS (algo parecido ocurre en los descodificadores de Digital+) y el reproductor queda autorizado a descodificar el disco. Este es un proceso tan complejo que los primeros equipos demoraban un minuto; y los más nuevos necesitan entre 15 y 20 segundos para hacerlo. Una vez que el reproductor está descodificando el disco, envía la señal digital —cifrada de nuevo, esta vez con HDCP— al televisor. El reproducto «interroga» al televisor y le pide sus claves HDCP. Cuando éste responde satisfactoriamente, recién entonces empieza a enviarle la película, que ha sido descodificada y vuelta a codificar al televisor. Éste descodifica el HDCP, y presenta la peli en la pantalla.
¿Pero qué pasaría si el chip HDCP del televisor no estuviera «autorizado», o no fuera reconocido por el reproductor de DVD de alta definición? Pues sencillamente que éste se negaría a enviar la película o, a lo sumo, enviaría una versión de baja resolución. Si, por cualquier motivo, una de las partes no reconoce a la otra como autorizada a recibir ese tipo de contenido, suspende la emisión. Es decir, en ningún momento, se debe romper la «cadena de confianza» (¡o de desconfianza, diría yo!)
La «revocación» de derechos y otras yerbas
Y aquí viene la parte peliaguda del asunto. Todos los equipos están bajo la espada de Damocles de que su autorización sea revocada en cualquier momento, así como se revoca la autorización de un usuario que no paga Digital+. Si, por cualquier motivo, se supone que los equipos con cierto chip HDCP —que era totalmente legal hasta ese momento— han sido «comprometidos» (es decir, que alguien ha descifrado o se ha apoderado de la clave), todos esos equipos pueden quedar «revocados», y negarse a funcionar. Esto vale para reproductores de DVD de alta definición, televisores, monitores… tarjetas de vídeo y ordenadores con Windows Vista.
Sí, señores y señoras. Windows Vista ha cedido hasta el tuétano a las exigencias de Hollywood; y respaldará a toda costa la «cadena de confianza» del AACS/HDCP. El problema, como todos saben, es que un PC es un equipo muy abierto, en que todos —programadores, electrónicos, y hasta «chicos curiosos»— pueden meter mano. YA NO. Vista utilizará unos controladores muy estrictamente controlados, desde el kernel mismo, para evitar cualquier fuga de datos. Y aquí viene la mayor novedad:
¡Exigirá a los fabricantes de tarjetas de vídeo y otros periféricos que modifiquen la disposición física de sus circuitos, para que en ninguna circunstancia pueda «pincharse» información de ellos! Es la primera vez en la historia que un productor de software viene con exigencias semejantes a la industria del hardware. Exigencias, por otra parte, imposibles de cumplir… por más que se esfuerce el fabricante, ¡siempre habrá pistas de señal y puntos de soldadura en los circuitos!
Dice Peter Gutmann, quien denunció todo esto: «Cuando se encuentre una debilidad en un controlador o dispositivo, Microsoft revocará la “firma digital” de ese dispositivo, lo que significa que dejará de funcionar [o lo hará con capacidades muy reducidas]... Esto significa que un informe de un problema con un controlador o dispositivo en particular hará que ese elemento deje de ser viable en todo el mundo, hasta que se encuentre un arreglo. Hay pocos detalles disponibles, pero si es un problema con un dispositivo, probablemente éste se convierta en un peso muerto una vez que su autorización sea revocada. Si es un dispositivo antiguo cuyo fabricante ya no está interesado en escribir controladores para él (y en el mercado actual la mayor parte de los dispositivos pasan a este estado a un año o dos de la aparición de los modelos que los reemplazan), todos los dispositivos de ese tipo del mundo ya no podrán usarse más».
El peso mayoritario de Windows hará también que otros sistemas operativos, como Linux, deberán plegarse a las exigencias de Hollywood, o nunca podrán reproducir contenidos de alta definición.
No es ciertamente un buen panorama para darle la bienvenida a Vista y a la televisión de alta definición.
- Este artículo es continuación de la nota sobre Compatibilidad de HDTV y TDT en esta misma web.
- Véase la perspectiva del fabricante de software en: La respuesta de Microsoft
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• Apple TV
18/01/07
Se presenta en sociedad Apple TV
Apple parece embarcada en convertirse en una empresa de electrónica para el consumidor, pero siempre con un halo de elegancia y sofisticación.
En esta línea, al lanzamiento ayer del iPhone, le ha seguido con el llamado Apple TV. Se trata de un dispositivo que permite mostrar los archivos descargados desde iTunes en un receptor de televisión.
El aparato tiene un disco duro de 40 GB, que puede guardar 50 horas de vídeo, 9000 canciones o 25.000 fotos (o cualquier combinación de estos).
La presentación la hizo el propio Steve Jobs, en San Francisco (EE. UU.), quien dijo: «Apple TV es como un reproductor de DVD para el siglo 21: se lo conecta al sistema de entretenimiento doméstico como un DVD, pero reproduce contenidos digitales que se bajan de Internet, en lugar de DVDs que se compran en una tienda en la calle.»
El ejecutivo reveló que la tienda virtual iTunes se han vendido ya 50 millones de programas de TV y más de 1.300.000 películas, lo que la convierte en «la tienda de vídeo en línea más grande del mundo». Jobs indicó que se acaba de lograr un contrato con Paramount, que le suministrará otros cien títulos de películas.
Según se dijo en la conferencia de prensa, «la integración de Apple TV e iTunes permite a los usuarios escoger más de 250 películas completas y 350 programas de TV (en inglés) en una calidad “casi de DVD”; cuatro millones de canciones, 5000 vídeos de música, 100.000 “podcasts” y 20.000 audiolibros». El dispositivo viene con un mando a distancia que permite buscar el programa favorito desde el sillón.

El sistema, sin embargo, tiene requerimientos un tanto complejos: se necesita iTunes 7 o posterior, en un Mac con Mac OS X, versión 10.3.9 o posterior, o un PC con Windows XP (SP2). Es necesaria una red inalámbrica 802.11b/g/n o cableada 10/100 Base-T, además de acceso a internet por banda ancha, y un televisor panorámico.
¿El coste? Inicialmente, casi 300 dólares en los Estados Unidos (unos 230 euros). Para su venta en Europa habría que adicionarle un euroconector, que no tiene en su versión estadounidense. El sistema cuenta ya con salida HDMI.
Como se ve, es un intento de crear un «centro multimedia» doméstico; pero un tanto caro, y con muchas exigencias técnicas. Los discos duros con salida de vídeo que se están vendiendo ya en España ofrecen una funcionalidad similar, a un precio mucho menor; pero, claro, no pueden conectarse directamente a iTunes.
• Compatibilidad TDT-HDTV
18/01/07
TDT y HDTV:
¿Incompatibilidad de caracteres?
Hector D. Calabia
Desde algo más de un año disponemos «oficialmente» en España de la llamada televisión digital terrestre (TDT). Una bendición para televidentes y emisores, porque se ha multiplicado el número de canales, con todas las ventajas que esto representa. Para nosotros, los espectadores, hay mayor diversidad; para los emisores, una mayor capacidad de recaudación publicitaria (¡o no tanto, ya que se divide la audiencia!) De todas formas, el modelo de la televisión «temática» parece ya establecido y rentable, especialmente a través de la difusión por cable y satélite. La TDT viene a afirmarlo y expandirlo.
Una cosa debe quedar clara: la TDT es, estrictamente, de «definición estándar» (SD, por su sigla en inglés) en España y en casi toda Europa. Para potenciar su desarrollo, a cada teledifusor se le ha ofrecido «temporalmente» un canal adicional para transmitir por TDT. Cuando venga el «apagón analógico» (previsto para 2010), el Estado recuperará los canales que usaba la TV analógica, y cada cadena quedará solamente con un canal digital (con repetidoras en toda España, como siempre).
Sin embargo, todas las cadenas han anunciado «más canales». Por ejemplo, Telecinco tiene Telecinco Sport y Telecinco Estrellas. ¿Cómo es esto? Esto se debe a que cada «canal» de UHF, sea analógico o digital, tiene 8 MHz de ancho de banda (6 MHz en América). Cuando se transmite en analógico (como se ha venido haciendo tradicionalmente hasta ahora), casi todo el ancho de banda queda cubierto por una única emisión (TVE, Antena 3, etc.) Pero si ese canal se ocupa para emisión digital, entonces es posible hacer tres o cuatro emisiones simultáneas sobre el mismo canal. Es lo que se llama un «múltiplex». Así, TVE tiene en su múltiplex a TVE1, TVE2, Clan/50 y el Canal 24 horas. La calidad de los cuatro programas puede ser algo inferior a la del único canal analógico (por la compresión)... pero qué va… ¡tenemos cuatro canales!
Así que «canal» tiene ahora un doble significado: los 8 MHz tradicionales asignados a cada cadena, y cada uno de los programas emitidos dentro de él. Para evitar confusiones usaremos la palabra «múltiplex» para «el canal» y «programas» para cada uno de los los subcanales.
Hasta ahora, todos contentos. ¿Sí? Sí y no. En realidad, este modo de proceder dificulta las cosas para emitir en alta definición (HD). Para quienes necesiten una introducción a esta tecnología, les recomiendo el artículo de Wikipedia en español, que ofrece un buen panorama de la tecnología. También pueden consultar en Xataka.
En realidad, usar el múltiplex para transmitir varios programas en definición normal (SD) no impide que, en algunos momentos del día, se transmita en alta definición. Lo que pasa es que la alta definición requiere todo el ancho de banda del múltiplex (aunque no es una gran pérdida: sucede lo mismo que con los canales analógicos). En Estados Unidos, la Digital HDTV Grand Alliance determinó que las cadenas podrían trasmitir varios programas en su múltiplex durante las horas del día y utilizar todo el ancho de banda para un programa de alta definición en los horarios de mayor audiencia, o para eventos deportivos. En Europa, en cambio, la tendencia es a mantener los dos o tres programas «adicionales» las veinticuatro horas y, de hecho, la mayoría de los televidentes no tienen idea de que pertenecen al mismo grupo.

¿Es necesaria la televisión de alta definición?
Sí y no. En realidad, con televisores de tamaño inferior a 32 pulgadas, y a la distancia habitual del espectador (unos tres metros), es difícil ver la diferencia. Ésta sí se hace notable si:
- Se tiene una pantalla más grande (que son cada vez más populares)
o bien
- El espectador se acerca más a la pantalla.
En los dos casos, se verá un aumento del detalle, que puede ser entre 2 y 5 veces mayor que con la definición tradicional. Casi no se ve la separación entre las líneas de barrido (que pueden ser muy evidentes en la televisión normal), y se puede leer texto mucho más pequeño, y ver acciones mucho más precisas.
Esto es particularmente importante en las transmisiones deportivas. Con la TV tradicional, el realizador no puede brindar ángulos amplios del campo de juego, porque se pierde mucho detalle de los jugadores y de la pelota. Con la HDTV estos ángulos son posibles, ya que se pueden ver mucho mejor todos los elementos de la toma. Así se pueden percibir mejor las jugadas de grupo, sin pérdida de nitidez. También resultan reconocibles los rostros de los jugadores y del público, en lugar de verse meros «manchones de color».
También las películas salen muy beneficiadas. La HDTV se emite siempre en relación de aspecto panorámico 16:9, que se asemeja a la del cine; y los paisajes y «tomas de conjunto» que se ven fantástico en el cine, también se reproducen muy bien con la HDTV.
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Posibilidades concretas
Ya se han vendido cientos de miles de televisores con el distintivo “HD Ready” que indica que están listos para la televisión de alta definición; pero ninguno de ellos puede recibirla todavía. La esperanza de que se haga mediante la TDT en España es escasa (aunque, como dije antes, es técnicamente muy factible). Hay cierta posibilidad, en cambio, de recibirla por cable o vía satélite. Imagenio, por ejemplo, se propone iniciar las transmisiones en este sistema durante 2007, y Canal Plus ha realizado algunas pruebas en este sentido.
Otra gran posibilidad es mediante los nuevos discos DVD de alta definición (Blu-ray de Sony y HD DVD de otros fabricantes). Sin embargo: hay varios problemas en el horizonte:
– La «guerra comercial» entre los dos nuevos formatos de DVD. Es probable que el público espere a que el mercado se decante por uno de los dos sistemas. También las productoras de cine y televisión esperan una clarificación del mercado para no tener que producir versiones triples de las películas (Blue-ray, HD DVD, y DVD normal).
- Los problemas que puede traer la interfaz HDMI para reproducir discos y emisiones televisivas si se tienen equipos que no se ajusten enteramente a la norma, o cuya autorización de uso haya sido revocada. Estos problemas se extienden a los ordenadores, ya que éstos no podrán reproducir las nuevas transmisiones y discos si no están enteramente «autorizados», lo cual será fuente de innumerables problemas a futuro.
[Este tema sigue en La «Protección de contenidos»: un terreno minado, en esta misma Web.]
Para ver HDTV ya
Microsoft tiene una sección con clips de video en alta definición, para ver con su códec VMV
Si quieres ver bellos paisajes y chicas bonitas (sin argumento) en el primer show independiente en HD por Internet, puedes conectarse a Mariposa HD. Esta es una producción independiente, filmada en Argentina y Uruguay por un equipo de jóvenes estadounidenses. Es necesario utilizar algún programa de BitTorrent para descargar los archivos.
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